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Síntomas y diagnóstico

Cómo se determina el estadio del cáncer en una mascota: pruebas y diagnóstico por imagen

La estadificación muestra hasta dónde se ha extendido un tumor. Qué pruebas se usan, en qué se diferencia el estadio del grado y cómo elegir las pruebas con criterio junto al veterinario.

Daria Dmitrieva4 min de lectura
Una veterinaria ausculta a un perro sobre la mesa de exploración, con radiografías en una pantalla al fondo

Cuando se confirma un tumor maligno, la siguiente pregunta es hasta dónde se ha extendido. Las pruebas que lo responden forman la estadificación. Sirve para aclarar el pronóstico y elegir el tratamiento: por ejemplo, si la cirugía sola probablemente bastará o hará falta combinar terapias. Qué pruebas tienen sentido depende del tipo de tumor, del estado general de su mascota y de las circunstancias de la familia; no todas las mascotas necesitan todas las pruebas.

En pocas palabras

  • El estadio describe el tamaño del tumor y si se ha extendido a ganglios u otros órganos.
  • El grado describe el aspecto de las células tumorales al microscopio. Son conceptos distintos.
  • Normalmente se valora el propio tumor, los ganglios cercanos, el estado general y los órganos a los que ese tumor suele extenderse.
  • Un plan de pruebas razonable se decide junto con el veterinario.

Estadio y grado

Es fácil confundirlos. El grado lo asigna un patólogo a partir de la histopatología: bajo grado significa que las células se parecen bastante a las normales e invaden poco; alto grado, que están muy alteradas. El estadio surge del conjunto de pruebas: un tumor pequeño sin diseminación corresponde a un estadio temprano; uno grande, invasivo o con metástasis, a un estadio avanzado. Ambos importan para el pronóstico. Para saber cómo se obtiene el tejido, vea Citología o biopsia.

En qué consiste la estadificación

  1. Valorar el propio tumor. El veterinario lo mide y comprueba si se mueve o está fijo a los tejidos de alrededor. Si es interno o puede afectar al hueso, se usan ecografía, radiografías, TAC o resonancia magnética. Lo ideal es que un radiólogo veterinario revise las imágenes.
  2. Los ganglios linfáticos regionales. Palparlos no basta: un ganglio aumentado puede ser solo reactivo y uno de tamaño normal puede contener células tumorales. Por eso a menudo se toma una muestra por punción o biopsia.
  3. El estado general. La evaluación básica incluye hemograma, bioquímica y análisis de orina, y en los gatos pruebas de leucemia e inmunodeficiencia felinas. Revela otros problemas que influyen en el tratamiento y en la anestesia.
  4. Buscar metástasis a distancia. Lo más habitual son radiografías de tórax en varias proyecciones o TAC, y ecografía abdominal. Qué órganos se revisan depende de adónde suele extenderse ese tumor concreto.

Por qué cambian las pruebas de un caso a otro

Las guías de oncología proponen elegir las pruebas según tres principios:

  • Pronóstico: ¿cambia la prueba el pronóstico o la decisión de tratamiento? Si no, quizá no sea necesaria.
  • Practicidad: con un presupuesto limitado, conviene no gastarlo casi todo en pruebas y dejar poco para el tratamiento. Primero, las pruebas que confirman el diagnóstico y valoran el estado general.
  • Pertinencia: revisar los lugares a los que ese tumor se extiende con más frecuencia. Por ejemplo, en el mastocitoma canino son especialmente importantes los ganglios regionales, y en el osteosarcoma, los pulmones.

Sistemas de estadificación

Muchos tumores sólidos se clasifican con el sistema TNM: T para el tamaño y la extensión del tumor primario, N para la afectación de ganglios y M para las metástasis a distancia. En el linfoma canino se usan estadios del I al V con un subestadio: «a» si el perro se encuentra bien y «b» si tiene signos de enfermedad. Su veterinario le explicará qué sistema se aplica y qué significa en su caso.

Reestadificación

Las pruebas se repiten durante y después del tratamiento para valorar la respuesta y detectar pronto una recaída. El veterinario le indicará cada cuánto hacer las revisiones.

Preguntas para su veterinario

  • ¿Qué pruebas necesita este tipo de tumor y por qué?
  • ¿Cómo cambiaría el tratamiento según los resultados?
  • ¿Alguna prueba requiere anestesia? ¿Cómo se valorará ese riesgo?
  • ¿Podemos priorizar las pruebas si el presupuesto es limitado?
  • ¿Quién interpretará las imágenes?

Preguntas frecuentes

¿Hace falta estadificar si elegimos cuidados paliativos?

No siempre. A veces bastan unas pruebas básicas para controlar los síntomas y el confort. Pregunte qué pruebas le ayudarían de verdad en su situación.

¿Un tumor benigno necesita estadificación?

Normalmente no, porque los tumores benignos no se diseminan. Aun así, antes de una cirugía se valora el estado general.

¿Y si se encuentran metástasis?

Es una información importante para decidir el tratamiento, pero no siempre significa que no haya opciones. Lo que se puede hacer por el tratamiento y la calidad de vida depende del tipo de tumor y del estado de su mascota.

Importante

Este artículo es informativo y no sustituye el consejo de un veterinario. El plan de pruebas es siempre individual. Una consulta en línea con una oncóloga veterinaria puede ayudarle a entender los resultados y comentar los siguientes pasos, pero no sustituye la exploración presencial.

Fuentes y lecturas recomendadas

Actualizado 20 de octubre de 2026

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